A veces, pienso cómo sería
que mis manos supieran divagar
por la calle veteada de dioses legibles,
sin novedad entre los arcos
del margen, en el espejo
donde traspaso mi propia frente
hasta perder el eco del alma
en recintos secretos.
Recuerdo
tu sexo, simplificado
ante carambolas recientes
y estruendos sonoros,
evocando aquel rincón
donde dormimos,
tantas noches
en diametrales abracadabras.
En el mundo de la salud perfecta,
se reirían de la perspectiva
que padezco y encontrarían
en el mismo abismo
una queja bordando síncopes,
arrancados de fronteras excesivas,
cuando el amor y la carne
inauguran la discordia
de una conversación.
¿Quién me preguntó por mi palabra?
Por el sentido
instantáneo de lo eterno,
lo mutable, en el encuentro
de la despedida temporal.
Cavilando en el esfuerzo,
el torrente que adivino
ofrece un lugar a la existencia,
envuelta en clave de gesta,
premonición planetaria.
Todo está alegre
menos tu alegría
y mi incertidumbre
cojeando debajo del aliento.
Ignoro
lo que será de tí
si enfermas,
y no puedas sanar
con un beso.
Cuando te mire
y no pueda curarte con los ojos.
Y, cuando los cirujanos
te ausculten horas enteras,
hasta que sus manos
cesen los movimientos pautados
y comiencen a jugar, a tientas,
rozando tu piel,
sus parpados científicos vibrarán,
precisamente, en largos diagnósticos.
Dosis exactas,
rigurosos análisis,
pizzaras tristes cruzarán miradas,
como si más irreparable
fuese morir de un modo u otro.
O, tal vez,
civilizadamente.
¿Porqué no
morir
del paso
de los hombres,
desapareciendo?
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sábado, 4 de diciembre de 2010
domingo, 22 de agosto de 2010
EL MISTERIO DE LA ESQUIZOFRENIA
Cuando era un joven que vivía en Buenos Aires, Argentina, me gustaba escuchar por la radio a un señor que se llamaba Hugo Guerrero Martineithz, creo, "el peruano parlanchin", se apodaba públicamente, y que acaba de morir de un infarto a los 86 años, después de vivir los últimos años en la calle y,ultimamente había sido ingresado en un psiquiátrico. ¿Qué lo mató realmente?
Recordé los estudios realizados en indigentes callejeros, que revelaban el alto grado de Equizofrenia que según la encuesta,padecían. También recordé, unas noticias que aparecieron en prensa y que me llamaron la atención. Se trataba de la historia de una mujer, por un lado y de un hombre, por otro.
Ella, una mujer joven, guapa, entró en una sala de urgencias y con un cuchillo atacó, mortalmente, a la médico, que ocupaba el puesto de trabajo, que hasta hace poco, ocupaba ella.
El, un guardia de las fuerzas de seguridad, acudió a su comandancia y disparó dos tiros a la cabeza del oficial de guardia.
Ella estaba diagnósticada de Esquizofrenía, pero en la clínica nadie lo sabía.
El, estaba de baja por trastornos mentales, pero conservaba su arma reglamentaria.
Se trata, la Esquizofrenia, de una enfermedad que representa un problema de primera magnitud a nivel mundial y tiene una incidencia, comparativamente mayor, que el Alzheimer, la diabetes o la esclerosis múltiple. Al parecer, uno de cada cien habitantes del planeta tierra padecen sus efectos. Las ciencias oficiales, indican medicación de por vida o dicho de manera más soterada, por prolongados períodos de tiempo, puesto que no conoce tratamientos curativos. Los organismos internacionales, hablan de un espectro de trastornos de sintomatología variable y no de una enfermedad mental, ya que al no encontrar pautas que se repitan porque cada persona es un mundo, como se suele decir, entonces prefieren hablar de un síndrome de esquizofrenia. En Japón, se habla de desorden de desdoblamiento de personalidad.
Lo que está claro, es que acarrea situaciones extremadeamente discapacitantes, aunque no encuentren los laboratorios, una etiología biológica, identificable. Se prefiere hablar entonces, de múltiples factores, como inadaptación social,. respuesta al estrés, abuso de sustancias tóxicas.
Sin embargo, la enfermedad no se detiene en razones de edad, cultura, sexo o clase social.
Uno de los indicadores que se utilizan para su detección, es la persistencia en el tiempo de algunas de sus manifestaciones. Más de un mes, más de seis meses de síntomas clasificados en tres grandes grupos, a saber:
1-"Creencias falsas": por ejemplo, en la exageración de la propia importancia o poder o conocimientos o bien, la convicción de ser acosados, estafados,atacados o espiados permanentemente. Pueden llegar a oir voces, dentro y fuera de su cuerpo o su cabeza.
2- "Alteraciones de la percepción"; manifestadas como aumentos de la conciencia sensorial o una sencibilidad muy agudizada hacia los ruidos, por pequeños que sean o hacia los graves o agudos; los objetos les pueden parecer más cercanos o lejanos que lo habitual, incluso la propia voz les puede parecer extraña.
3- "Alteraciones del pensamiento": distracciones constantes y perdida de concentración o atención con respecto a tareas elementales; el pensamiento se puede bloquear, acelerar o lentificar. Es como si se rompiera, digamos, un flitro que distingue la importancia de los mensajes o la información.
Al hombre que mencioné anteriormente, lo presentaron como sospechoso con tendencias a la marginación, agresivo, aunque más peligroso para sí mismo que para los demás-quedó demostrada la falsedad de este juicio especializado-Y aunque había, una tendencia a adjudicarle una cierta peligrosidad social, se le permitió conservar su arma. Claro que se hablaba de su caso en términos de respuestas inadecuadas a los estímulos, debido a un síndrome de alteración de conducta.
De la mujer, se dijo que era enigmática, adicta, polifacética, distante, extraña, interior, "muy suya", evidentes señales de una personalidad esquizoide, no tomada en cuenta.
La adopción del término Esquizofrenia, se basó en la observación de una separación entre pensamiento y afecto, llevada a grados extremos. Cuando en tales intentos, algunos sentimientos llegan a imponerse, suelen ser, inacuados a la situación y puefden explotar en situaciones muy violentas, llegando a la Catatonía. La tendencia de estos sujetos a sustituir valores emocionales por intelectuales, conduce a una gran libidinización de la vida intelectual y por ello se hallan más inclinados a construir sistemas intelectuales, antes que a conversar son su semejante. Es frecuente, que se mantengan "aparte", del mundo y que observen a su alrededor desde su atalaya desde sentimientos de superioridad, desconociendo sus grande dificulatades para expresar sentimientos y pensamientos de manera coherente o entendible.
Con respecto al peruano de la radio, famoso en tiempos, me queda una cierta pena por el fin de una época.
Gracias por haber llegado hasta aquí en la lectura.
Recordé los estudios realizados en indigentes callejeros, que revelaban el alto grado de Equizofrenia que según la encuesta,padecían. También recordé, unas noticias que aparecieron en prensa y que me llamaron la atención. Se trataba de la historia de una mujer, por un lado y de un hombre, por otro.
Ella, una mujer joven, guapa, entró en una sala de urgencias y con un cuchillo atacó, mortalmente, a la médico, que ocupaba el puesto de trabajo, que hasta hace poco, ocupaba ella.
El, un guardia de las fuerzas de seguridad, acudió a su comandancia y disparó dos tiros a la cabeza del oficial de guardia.
Ella estaba diagnósticada de Esquizofrenía, pero en la clínica nadie lo sabía.
El, estaba de baja por trastornos mentales, pero conservaba su arma reglamentaria.
Se trata, la Esquizofrenia, de una enfermedad que representa un problema de primera magnitud a nivel mundial y tiene una incidencia, comparativamente mayor, que el Alzheimer, la diabetes o la esclerosis múltiple. Al parecer, uno de cada cien habitantes del planeta tierra padecen sus efectos. Las ciencias oficiales, indican medicación de por vida o dicho de manera más soterada, por prolongados períodos de tiempo, puesto que no conoce tratamientos curativos. Los organismos internacionales, hablan de un espectro de trastornos de sintomatología variable y no de una enfermedad mental, ya que al no encontrar pautas que se repitan porque cada persona es un mundo, como se suele decir, entonces prefieren hablar de un síndrome de esquizofrenia. En Japón, se habla de desorden de desdoblamiento de personalidad.
Lo que está claro, es que acarrea situaciones extremadeamente discapacitantes, aunque no encuentren los laboratorios, una etiología biológica, identificable. Se prefiere hablar entonces, de múltiples factores, como inadaptación social,. respuesta al estrés, abuso de sustancias tóxicas.
Sin embargo, la enfermedad no se detiene en razones de edad, cultura, sexo o clase social.
Uno de los indicadores que se utilizan para su detección, es la persistencia en el tiempo de algunas de sus manifestaciones. Más de un mes, más de seis meses de síntomas clasificados en tres grandes grupos, a saber:
1-"Creencias falsas": por ejemplo, en la exageración de la propia importancia o poder o conocimientos o bien, la convicción de ser acosados, estafados,atacados o espiados permanentemente. Pueden llegar a oir voces, dentro y fuera de su cuerpo o su cabeza.
2- "Alteraciones de la percepción"; manifestadas como aumentos de la conciencia sensorial o una sencibilidad muy agudizada hacia los ruidos, por pequeños que sean o hacia los graves o agudos; los objetos les pueden parecer más cercanos o lejanos que lo habitual, incluso la propia voz les puede parecer extraña.
3- "Alteraciones del pensamiento": distracciones constantes y perdida de concentración o atención con respecto a tareas elementales; el pensamiento se puede bloquear, acelerar o lentificar. Es como si se rompiera, digamos, un flitro que distingue la importancia de los mensajes o la información.
Al hombre que mencioné anteriormente, lo presentaron como sospechoso con tendencias a la marginación, agresivo, aunque más peligroso para sí mismo que para los demás-quedó demostrada la falsedad de este juicio especializado-Y aunque había, una tendencia a adjudicarle una cierta peligrosidad social, se le permitió conservar su arma. Claro que se hablaba de su caso en términos de respuestas inadecuadas a los estímulos, debido a un síndrome de alteración de conducta.
De la mujer, se dijo que era enigmática, adicta, polifacética, distante, extraña, interior, "muy suya", evidentes señales de una personalidad esquizoide, no tomada en cuenta.
La adopción del término Esquizofrenia, se basó en la observación de una separación entre pensamiento y afecto, llevada a grados extremos. Cuando en tales intentos, algunos sentimientos llegan a imponerse, suelen ser, inacuados a la situación y puefden explotar en situaciones muy violentas, llegando a la Catatonía. La tendencia de estos sujetos a sustituir valores emocionales por intelectuales, conduce a una gran libidinización de la vida intelectual y por ello se hallan más inclinados a construir sistemas intelectuales, antes que a conversar son su semejante. Es frecuente, que se mantengan "aparte", del mundo y que observen a su alrededor desde su atalaya desde sentimientos de superioridad, desconociendo sus grande dificulatades para expresar sentimientos y pensamientos de manera coherente o entendible.
Con respecto al peruano de la radio, famoso en tiempos, me queda una cierta pena por el fin de una época.
Gracias por haber llegado hasta aquí en la lectura.
viernes, 29 de enero de 2010
ENFERMEDADES NERVIOSAS
Los "nervios", es una denominación usada para todo tipo de tensión en los seres vivos, para la ansiedad difusa, los celos recurrentes, la expectación amañada y sensaciones, que van en su ambiguedad, de un extremo a otro de la salud y la patología, abarcando en su recorrido, el polimorfismo de la sexualidad.
La observación de tales estados, suele comenzar en la familia, donde padres y compañeros sentimentales, legales o no, llegaron a representar el papel de agentes de un dispositivo de control de la sexualidad que, apoyado en la asistencia médica y educativa, llegaron a psiquiatrizar y a psicologizar, los vínculos de la alianza familiar. Aparecieron de ese modo, perfiles tópicos, como la mujer nerviosa, la esposa frígida, la madre indiferente o asaltada por ideas criminales; el marido impotente y violento, sádico o perverso; la hija histérica o neurasténica; el niño precoz y agotado o el joven o la joven homosexual o padeciente usuario de un trastorno obsesivo compulsivo. Se constituyeron de ese modo, figuras mixtas de la alianza descarriada y la sexualidad desviada.
Se ha generado de ese modo, una demanda incesante de la familia: pide ayuda en esos avatares desdichados. Se encuentra atrapada por el modelo ideológico que la regula y establece, y dirige hacia los especialistas la queja de su sufrimiento psíquico sexual.
También en estas cuestiones, el viejo Profesor Charcot, representó una figura central. Durante muchos años, fue el más notable entre aquellos a quienes las familias europeas, incomodas por la situación que los desbordaba, solicitaban atención y arbitraje. El especialista aconsejaba, separar al "enfermo" de su familia y para observarlo mejor lo escuchaba lo menos posible. Decía: "Para tratar bien a una joven histérica, no hay que dejarla con sus padres, hay que llevarla a una casa de salud". "¿Saben cuánto tiempo lloran a sus madres las jovenes enfermas, cuando las dejan en el sanatorio? Una media hora, no es mucho que digamos". Además decía: "En los casos de histeria de jovenes varones, hay que separarlos de sus madres. Mientras estén con ella no hay nada que hacer".
Supongo que se buscaba separar, el dominio de la sexualidad del sistema de la alianza, con el fin de tratarlos neurológicamente. El Profesor noto con que dificultad "cedían" al médico al paciente, que sin embargo, venían a traerle.
A pesar de todo, vigilaban estrechamente las casas de salud, e interferían cuanto podían el trabajo de su sanacíon. En realidad, no tenían porque inquietarse, ya que se trataba de devolverles individuos, sexualmente integrables al sistema social y familiar.
"No hay que hablar de esas causas genitales", decía, en voz baja, el catedrático a sus ayudantes.
En esas circunstancias, el Psicoanálisis tomó el relevo. Modificó considerablemente el régimen de las inquietudes y las inseguridades. Al parecer, en un principio, suscitó cierta desconfianza y hostilidad, puesto que se proponía, llevando al límite la lección de Charcot, recorrer fuera del control familiar, la sexualidad de los sujetos, la sacaba a la luz sin recubrirla con el manto neurológico. Es más, parecía poner en entredicho las relaciones familiares.
De tal manera que el Psicoanálisis, que según su modalidad parecía colocar la confesión de la sexualidad fuera de la soberanía familiar; en el corazón mismo de dicha sexualidad, reencontraba como principio de su formación y cifra de su inteligencia, la ley de la alianza. Ésta codificaba esos cuerpos que los pacientes estaban descubriendo y, le imponía desde un principio una estructura, incluso jurídica. Se descubrió, en los juegos y dramas mezclados de los esponsales y el parentesco, los desvíos del incesto.
Claramente, la sexualidad, no podía aparecer por naturaleza, extraña a la ley, porque en realidad, la verdad es que se constituye gracias a ésta.
La observación de tales estados, suele comenzar en la familia, donde padres y compañeros sentimentales, legales o no, llegaron a representar el papel de agentes de un dispositivo de control de la sexualidad que, apoyado en la asistencia médica y educativa, llegaron a psiquiatrizar y a psicologizar, los vínculos de la alianza familiar. Aparecieron de ese modo, perfiles tópicos, como la mujer nerviosa, la esposa frígida, la madre indiferente o asaltada por ideas criminales; el marido impotente y violento, sádico o perverso; la hija histérica o neurasténica; el niño precoz y agotado o el joven o la joven homosexual o padeciente usuario de un trastorno obsesivo compulsivo. Se constituyeron de ese modo, figuras mixtas de la alianza descarriada y la sexualidad desviada.
Se ha generado de ese modo, una demanda incesante de la familia: pide ayuda en esos avatares desdichados. Se encuentra atrapada por el modelo ideológico que la regula y establece, y dirige hacia los especialistas la queja de su sufrimiento psíquico sexual.
También en estas cuestiones, el viejo Profesor Charcot, representó una figura central. Durante muchos años, fue el más notable entre aquellos a quienes las familias europeas, incomodas por la situación que los desbordaba, solicitaban atención y arbitraje. El especialista aconsejaba, separar al "enfermo" de su familia y para observarlo mejor lo escuchaba lo menos posible. Decía: "Para tratar bien a una joven histérica, no hay que dejarla con sus padres, hay que llevarla a una casa de salud". "¿Saben cuánto tiempo lloran a sus madres las jovenes enfermas, cuando las dejan en el sanatorio? Una media hora, no es mucho que digamos". Además decía: "En los casos de histeria de jovenes varones, hay que separarlos de sus madres. Mientras estén con ella no hay nada que hacer".
Supongo que se buscaba separar, el dominio de la sexualidad del sistema de la alianza, con el fin de tratarlos neurológicamente. El Profesor noto con que dificultad "cedían" al médico al paciente, que sin embargo, venían a traerle.
A pesar de todo, vigilaban estrechamente las casas de salud, e interferían cuanto podían el trabajo de su sanacíon. En realidad, no tenían porque inquietarse, ya que se trataba de devolverles individuos, sexualmente integrables al sistema social y familiar.
"No hay que hablar de esas causas genitales", decía, en voz baja, el catedrático a sus ayudantes.
En esas circunstancias, el Psicoanálisis tomó el relevo. Modificó considerablemente el régimen de las inquietudes y las inseguridades. Al parecer, en un principio, suscitó cierta desconfianza y hostilidad, puesto que se proponía, llevando al límite la lección de Charcot, recorrer fuera del control familiar, la sexualidad de los sujetos, la sacaba a la luz sin recubrirla con el manto neurológico. Es más, parecía poner en entredicho las relaciones familiares.
De tal manera que el Psicoanálisis, que según su modalidad parecía colocar la confesión de la sexualidad fuera de la soberanía familiar; en el corazón mismo de dicha sexualidad, reencontraba como principio de su formación y cifra de su inteligencia, la ley de la alianza. Ésta codificaba esos cuerpos que los pacientes estaban descubriendo y, le imponía desde un principio una estructura, incluso jurídica. Se descubrió, en los juegos y dramas mezclados de los esponsales y el parentesco, los desvíos del incesto.
Claramente, la sexualidad, no podía aparecer por naturaleza, extraña a la ley, porque en realidad, la verdad es que se constituye gracias a ésta.
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