Mostrando entradas con la etiqueta bocas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bocas. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de diciembre de 2010

ESDRÚJULAS APERTURAS

El poder de la pasión,
crepúsculo ejecutor
de futuros amores,
multiplica el mundo
como acto generativo,
debajo de la piel.

En esa algarabía,
tengo una boca despareja
que parecen dos:
una, la imponderable,
arrastra entrañas de mi voz,
cambiando infortunios
en anhelos.

La otra, casi arbitraria,
mide resonancias,
exequias y piedras.

Al comenzar
a deletrear arrebatos
al borde de mi cuerpo,
las junturas del alma
se adhieren a pequeñas citas,
bajo arcos de letras
y, allí, agoto modestas variaciones
hasta que la noche
introduce
esdrújulas aperturas.

domingo, 17 de octubre de 2010

UNA DIRECCIÓN TOTAL

En torno al ansioso torbellino
de mis venas equívocas,
recorto un diapasón
y salvajes notas,
moviendo
caricias y olvidos.

En esa inmensidad,
mis movimientos
se renuevan,
minuciosos y fugitivos,
como sexo a la deriva
por galaxias y mareas.

Desde entonces,
imagino mi amuleto:
varios mundos
caben bajo el ala
de bellas herejías.

En cada pulsación,
entreabro
mi boca sobre tu boca,
saboreo
una dirección total:
dulces, vagos labios,
regiones secretas
engendradas por el viento.

viernes, 28 de mayo de 2010

ALAS INSACIABLES

Detrás de las muelas,
quizás tan sólo nube,
brisa ardiente
en música del mundo.

En esos espacios,
imagino mi boca
y saliendo de ella,
una vida desconocida.

Canciones anómalas
vienen a mí y, también,
algunas elegías
atraídas por el horizonte:
gotas de murmullos sobre mis noches
y el tren que se deshace
rodando humos
redoblados de esqueletos.

Y, sin saber,
a lo largo de hondonadas primitivas,
en el viento, construyo risas
idénticas a la sangre.

Ten presente lo que digo:
en mis hechizos,
ritos olvidados
viven
junto a indios
de miel helada,
apostados
al borde de caminos,
construídos como selvas,
pobladas
de chozas de cristal
y niebla purificada
por ácidos de tormentas.

Sobre afilados peñascos,
abro flitros
al temblor de adioses,
en noches
exaltadas
por alas insaciables.

domingo, 13 de septiembre de 2009

DIAS DE AGOSTO

En estos días de agosto cerca de lo natural,
el campo, monte y llanura,
cerca de hombres de la tierra que hablan
del temple que ella exige en su conquista
del calor y los vientos del Sahara
abatiendo pequeños cuerpos encadenados.
Me enseñaron la diferencia de la caza
de la codorniz y la paloma
del conejo y el jabalí.
Hombres que aman intensamente a su madre
los domingos salen a matar.
Se oyen en la quietud de la lejanía disparos,
ruidos de armas, todos autorizados,
custodiados por la ley.
Hablan de madres que matan a sus hijos
como sus padres matan a los pájaros
y de hombres contra hombres contra su voluntad
matando unos sobre otros, contra otros.
Teorías acerca de todo y fundamentalmente
acerca de la boca y el estómago que es donde dicen,
comienzan todas las enfermedades.