El cielo está en mí,
como una historia
que no he podido
retener
en la lengua.
Con ademán diseñado
en tardes oníricas
de madurez,
encuentro realidades,
constantes y sanguíneas,
festejos
donde la vida
se adelanta
al tiempo
que usurpa
el alma.
No me distraen
pormenores simbólicos
que convocan
años agonizantes,
y otros
que surgen
en oscuras encrucijadas.
Plazos
que disuelven
azares
infinitos
en la luz
que me acoge,
con exactitud astronómica.
En el roce de papeles perfumados,
casas esbozadas
y arena en espejos,
mis ojos reflejan
músicas orientales,
violines que suenan
a orillas del mar Muerto.
Sombras
inspiradas
en melodías
que nadie entiende
seaparecen
bajo lluvia de adjetivos,
soberbios
de tiempos
que no se juzgan,
no se alcanzan.
sábado, 12 de marzo de 2011
viernes, 4 de marzo de 2011
JAMÁS FUE LA SALUD TAN MORTAL
Jamás fue la salud tan mortal.
La mirada es interior,
una oreja caída,
el camino desconocido
a la hora de la cebada
y, sin embargo, todo
pretende estar en su sitio.
Acaso el dolor pueda estar en la solapa,
la cartera en el pecho cuando
la incertidumbre y el amor
acechan,
escondidas entre obispos
maltrechos y protestas
que se alejan.
No desmiento quehaceres
destapando filos gratuitos
alrededor de un rostro fijo,
mientras revisas
tu cutis por el móvil
y, en video-conferencia,
crece hierba en los sustantivos.
Tú distraídamente,
diseñas recodos del camino,
trazos inconfundibles
de otra historia.
Así es mi vida,
tal como no la ves,
detrás del infinito,
delante
de este pulmón legislativo.
La mirada es interior,
una oreja caída,
el camino desconocido
a la hora de la cebada
y, sin embargo, todo
pretende estar en su sitio.
Acaso el dolor pueda estar en la solapa,
la cartera en el pecho cuando
la incertidumbre y el amor
acechan,
escondidas entre obispos
maltrechos y protestas
que se alejan.
No desmiento quehaceres
destapando filos gratuitos
alrededor de un rostro fijo,
mientras revisas
tu cutis por el móvil
y, en video-conferencia,
crece hierba en los sustantivos.
Tú distraídamente,
diseñas recodos del camino,
trazos inconfundibles
de otra historia.
Así es mi vida,
tal como no la ves,
detrás del infinito,
delante
de este pulmón legislativo.
viernes, 25 de febrero de 2011
MIS NIETOS
Sobreviviendo al amor,
como a otras estrellas vulnerables,
contradigo
madrugadas indecisas
y el dorso del agua
que vibra en el tulipán precioso.
Y no suelto tus brazos
mientras desgranas
nuestras bocas y lechos
invocando nacimientos.
Es la edad
de ir detrás de mi voz,
atravesando
hojas heladas en trigales.
Mis nietos
aún no me conocen
y arrancan risas libres
en dehesas y ríos.
En amplios espectros
cada vez más cercanos,
juegan, tranquilamente,
un mano a mano
entre sombras y mi garganta.
Hechizado por la vehemencia
de instantes inolvidables,
en mutaciones
de nómada y clandestino,
elijo la velocidad
en que cruje mi exilio,
hambriento de nuevos tiempos,
intacto para el sol,
ileso para el amor.
Y, por eso,
restituyo el corpóreo acento
con que amo,
en el verbo
que escribo.
como a otras estrellas vulnerables,
contradigo
madrugadas indecisas
y el dorso del agua
que vibra en el tulipán precioso.
Y no suelto tus brazos
mientras desgranas
nuestras bocas y lechos
invocando nacimientos.
Es la edad
de ir detrás de mi voz,
atravesando
hojas heladas en trigales.
Mis nietos
aún no me conocen
y arrancan risas libres
en dehesas y ríos.
En amplios espectros
cada vez más cercanos,
juegan, tranquilamente,
un mano a mano
entre sombras y mi garganta.
Hechizado por la vehemencia
de instantes inolvidables,
en mutaciones
de nómada y clandestino,
elijo la velocidad
en que cruje mi exilio,
hambriento de nuevos tiempos,
intacto para el sol,
ileso para el amor.
Y, por eso,
restituyo el corpóreo acento
con que amo,
en el verbo
que escribo.
sábado, 19 de febrero de 2011
LOS SOBREVIVIENTES
Aunque murmullos perdidos,
como agua entre piernas,
insisten en mi redoblada imagen,
entre el espejo y yo
hau un abandono en suspenso.
Un enamoramiento
hasta la penúltima esperanza.
Segura residencia en lugar abierto,
fabrican enjambres de versos
y frases desgarradas,
remueven tiempos
donde nadie
es visible en la tierra.
Sobre arados desplazándose,
los sobrevivientes
jalean gargantas oscuras,
catecismos lunares en la mirada.
Así,nacen formas
y nadie escucha
la posición de tu máscara
atravesando
pájaros negros
junto al mar
de brillantes acertijos.
Hombre de rostro claro,
vengo de infinitos asombros
fantasmales.
Cuando era un anciano,
las flores renacían en mis manos
y en la alegría trasatlántica,
volvía a palpitar
un corazón,
como hace siglos.
como agua entre piernas,
insisten en mi redoblada imagen,
entre el espejo y yo
hau un abandono en suspenso.
Un enamoramiento
hasta la penúltima esperanza.
Segura residencia en lugar abierto,
fabrican enjambres de versos
y frases desgarradas,
remueven tiempos
donde nadie
es visible en la tierra.
Sobre arados desplazándose,
los sobrevivientes
jalean gargantas oscuras,
catecismos lunares en la mirada.
Así,nacen formas
y nadie escucha
la posición de tu máscara
atravesando
pájaros negros
junto al mar
de brillantes acertijos.
Hombre de rostro claro,
vengo de infinitos asombros
fantasmales.
Cuando era un anciano,
las flores renacían en mis manos
y en la alegría trasatlántica,
volvía a palpitar
un corazón,
como hace siglos.
viernes, 11 de febrero de 2011
TRABAJAN TODOS MIS MALES
Sin tiempo
trabajan todos mis males,
reflejados en grandes poblaciones,
semidormidas
en territorios
de la madrugada que se parte.
Con tales avatares,
¿acaso la pluma que tomo
y el papel en que escribo
son misterios menores
de mi subsistencia?
Escucho una onírica luz excesiva,
traslúcida a mis huesos
en cada oleada
de verbos y perfumes.
Linaje de humores altivos,
consumen
la alienación del juego.
Soy deñl tamaño que veo:
arrojo la mirada
lejos
de los nueve círculos del cielo.
Cuando no pienso en nada,
entre ella y yo,
crepitan abanicos
con la pereza inmediata
de gaviotas a la deriva
donde crece la comedia.
Sacio mis esquinas,
arrastro dialéctos de inciación
y disuelvo tu tácita armonía.
trabajan todos mis males,
reflejados en grandes poblaciones,
semidormidas
en territorios
de la madrugada que se parte.
Con tales avatares,
¿acaso la pluma que tomo
y el papel en que escribo
son misterios menores
de mi subsistencia?
Escucho una onírica luz excesiva,
traslúcida a mis huesos
en cada oleada
de verbos y perfumes.
Linaje de humores altivos,
consumen
la alienación del juego.
Soy deñl tamaño que veo:
arrojo la mirada
lejos
de los nueve círculos del cielo.
Cuando no pienso en nada,
entre ella y yo,
crepitan abanicos
con la pereza inmediata
de gaviotas a la deriva
donde crece la comedia.
Sacio mis esquinas,
arrastro dialéctos de inciación
y disuelvo tu tácita armonía.
sábado, 5 de febrero de 2011
LA ESTRUCTURA GENERAL
Una dura vegetación
aturde, con desgano,
acordes de bandoneón
o destinos de carnaval,
mientras planifico
el entierro de la sardina.
¿Será porque el infierno es vacío?
A causa de mi empeño
en jugar barajas futuras,
la aurora y el poniente,
rescatan, con armas infalibles,
el mar que me sostiene.
Como insistencia del destino
busco libros de magia abierta
donde los silencios
me señalan la estructura general.
Alfil desparejo
del borroso telescopio.
Pieza gris de anticuario,
permite rentabilizar
grabados
de suburbios oficiales
que otorgan
a cada cosa,
su preciso
y no sabido
nombre.
aturde, con desgano,
acordes de bandoneón
o destinos de carnaval,
mientras planifico
el entierro de la sardina.
¿Será porque el infierno es vacío?
A causa de mi empeño
en jugar barajas futuras,
la aurora y el poniente,
rescatan, con armas infalibles,
el mar que me sostiene.
Como insistencia del destino
busco libros de magia abierta
donde los silencios
me señalan la estructura general.
Alfil desparejo
del borroso telescopio.
Pieza gris de anticuario,
permite rentabilizar
grabados
de suburbios oficiales
que otorgan
a cada cosa,
su preciso
y no sabido
nombre.
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