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domingo, 14 de agosto de 2011

VERANO EN MADRID

Verano en Madrid,
sofoco y plenitud
atravesando
pantorrillas de la tarde,
es lo que tengo por delante
para que la nueva estación
figure al alcance de mi mano.

En ese itinerario cambio décadas,
solvento presencias inexplicables
y dejo sobreseída, mi madurez
extraviada en enormes disfraces.

Quieres hablar sin máscaras,
sin grabadoras,
con lazos de suerte rústica
que nos lleven a bocas y tormentas.

Siempre te atrajo el brillo cambiante del mundo,
el desamparo de los hambrientos
y el revés, hipócrita,
de vampiros
sobre la leche roja de ballenatos.

Y te escuecen el alma,
joyas del tiempo
sin otra sed que tu memoria.

Mientras, el coro de faunos lascivos
se entrega a fuegos artificiales
sobre lechos de mares misteriosos,
y un lento idioma indomable,
como posible dialogo de dioses,
recupera huéspedes en burdeles de olvido.

viernes, 16 de abril de 2010

VENAS TERRESTRES

Es fundamental
que pueda escribir
mi cuerpo,
lazo de seda
que conduce
al sabor de tu piel.

Así, viajo,
hechizado
por la vehemencia
de nubes,
en instantes inolvidables.

Llego,
a fuerza de besos,
mutaciones
de vidas cambiantes,
a la velocidad
de filtros mágicos
que hacen posible,
más allá de promesas,
nuestras caricias
en la noche de los abrazos.

Es importante,
para mí,
dirigir los pies
por la senda
del nácar de lo imprevisto
en perfumes
que licuan tiempos,
mareas,
plantas océanicas.

Busco
rastros marinos,
ramificados
en el lecho de la magnolia atemporal.

Es imprescindible
partir del andén
de nuevos días.

Sostener
la insistencia en los desvaríos
y la comunión de la belleza,
una canción indeleble
en venas terrestres,
ligadas al olvido
en una larga avenida
de madreselvas en flor.