Delicadas violetas para ti
recuerdan tu paso por la Alhambra,
tus pies en la Alcazaba.
Las fuentes y el rumor del agua,
el Generalife abierto a tus pasos,
quebrando silencios de la tierra.
Una ribera caliente
marcaba orillas trepidantes de un amor,
fingido y verdadero,
en el ocaso del martirio.
Tantálica presencia,
revierte
alaridos de bestias
en humanos paisajes.